5 feb. 2008

Lo que pasó en el panal. Un cuento nada dulce...

Luego de haber pasado "el temblor" y ya casi dos años de la estafa... y debido a las tantas preguntas que muchos me han hecho al respecto les relato un cuento infantil no muy dulce... por cierto, cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia...

Había una vez una abejita tranquila que dejó a un lado buenas oportunidades laborales en grandes compañías para acompañar en una aventura, muy prometedora, a un par de abejas reinas emprendedoras que habían decidido unirse para romper paradigmas y crear la primera colmena en su estilo: "Candy Industry". Ya este panal llevaba varios años y tenía clientes importantes como reyes y artistas de cine.

Así que la abejita no se detuvo a pensar en números sino en un futuro meloso y seguro. Luego de dos años notó que con ellas nada era tan dulce como parecía, no veía cuándo se le entregarían los beneficios de la Ley para la abeja obrera que rige a todas las colmenas del sector y de la fábrica de miel. Pero seguía esforzándose en su trabajo aunque no hubiese ningún documento que la obligara.

Si necesitaban que ella se quedara hasta tarde ella lo hacia, lo que necesitaran de ella lo tenían sin quejas y sin pataletas (o en este caso sin movimientos drásticos de alas). Efectivamente el no haber firmado un papel le daba oportunidad a que saliera de vez en cuando más temprano para sus clases de idiomas, tecnología y/o diseño o llegar un poco después de la hora en la mañana ya que cerraba y apagaba las luces después de la que debía ser la hora de salida (en pocas palabras, pagaba las horas pues. Total, además de que no tenía ni un papel firmado, tampoco recibía los beneficios legales...)

Finalmente la colmena se beneficiaría con sus nuevos conocimientos, los cuales por cierto eran pagados por ella misma y no por la miel que ayudaba a producir.

Un buen día las reinas decidieron conseguir nuevos socios para crecer, al tratar de buscarlos se dieron cuenta de que las estrategias que habían estado utilizado no eran completamente legales. Así que esta fructífera colmena le debía mucho dinero al gerente de la fábrica. Los problemas entre ellas empezaron a surgir, pues una consideró que ese no era su rollo, pues por su desconocimiento no debían obligarla a cumplir ni a hacerse responsable de esas fallas. Se trataba de la abeja reina Sisine. La otra, Melani, no dejaba de insistirle que ambas debían ocuparse de este problema.

Llegaron los abejorros abogados y la colmena empezó a cambiar de color. Gritos y reproches eran el día a día, ellas se retiraban a otro orificio pero la cera de las paredes era insuficiente para que las abejas obreras (y cualquiera que pasara por allí) no escucharan lo que pasaba. Sisine un buen día salió sin mediar palabras. Se comunicó un par de veces con una de las obreras para saber cuando no estaba Melani en el panal y así ir a borrar archivos en la computadora, llevarse otros y salir con todas sus pertenencias y algunas que supuestamente no eran de ella. Ella está molesta porque no se le pagó su liquidación (no olvides que ella es dueña del panal).

Melani decidió quedarse, no se sabe si por temor a las represalias de sus empleados o de los deudores, enfrentándose sola al desbarajuste del panal. Se le escuchaba decir con tono de esperanza que juntos podrían pagar la novatada y que luego regresaría a ser todo tan dulce como antes. Luego indicó que debían cerrar la colmena porque era una enferma terminal, pero que no se preocuparan porque luego vendría una más grande y sana. El plan final fue cerrarla, pagar las deudas y después... quien sabe.

En una oportunidad Melani le ofreció a la abejita laboriosa los clientes y el nombre de esa colmena como parte de su liquidación. La abejita estaba emocionada pues conocía el potencial de la idea, pero no se dejó engatusar tan rápido y prefirió esperar a que cerrara con todas las de la ley.

¿Cómo cerraría legalmente si Sisine (dueña del 50% demostrable en un papel notariado para las buenas y las malas) no quería reunirse ni ver en pintura a la otra reina? ¿Cómo se pretendería que ella quisiera hacerse cargo de una deuda que no admite?

Una semana después Melani volvió a cambiar de opinión, la colmena cerraría mucho antes de lo anunciado, pues ella había decidido crear un negocio que no tenía que ver con la miel. Así que a todas sus obreras les dijo: hay que liquidarlas pues cerraremos antes de lo previsto. Eso fue en octubre de 2006. Todas las abejitas quedaron atónitas... ¿qué pasará con los clientes?, ¿qué pasará con los contratos?, ¿qué pasará con las empresas que buscan miel?, no obtuvieron respuestas.

Pues bien, pensó la ingenua abejita protagonista de este cuento, ahora hablemos del mes de sueldo que me deben y de cómo y cuándo se me pagará la liquidación. Melani respondió que todo eso se haría luego de cumplirse las siguientes condiciones (sí, con condiciones):
1.- El sueldo del mes que se te adeuda se te pagará con los instrumentos que usas para producir y sacar la miel. El resto se te pagará con flores. (No era lo ideal pero era mejor que quedarse sin nada)
2.- Como aún se tiene contrato con clientes importantes hasta diciembre 2006, te encargarás de sus servicios. No se te pagará ya como empleado sino se te dará cierta cantidad de flores. Con ellas, pagarás a las abejitas necesarias para cumplir la demanda y lo que quede es tuyo por la gerencia. (AHHHH????) Toma en cuenta que el pago que ellos le den al panal será parte de tu liquidación, así que te conviene que se entregue la cantidad de miel por la que pagan. (CÓMOOOO????)
3.- Respecto a la liquidación, te pagaré mi mitad (50%) dividido en los próximos 7 meses corriendo a partir de octubre 2006. La otra mitad pídesela a la otra reina… esa que insiste que no tiene nada que ver ya en el asunto. (POFF!!)

La abejita pacífica sentía como su punzón salía, era la primera vez que le pasaba desde que trabajaba en esa colmena. Insistió en que no era justa la decisión pues ella no era culpable de los problemas entre las reinas... Melani, además de decirle que no era recomendable hacerse la víctima, sobre todo cuando tenía tantas libertades en el horario ¿?. Le recordó que si pensaba en demandar los abejorros abogados se agotarían antes de sacar algo de miel, pues ella no tenia nada con que pagar. Y que no olvidara la responsabilidad de Sisine, pues ella también debía estar involucrada.

El juego se trancó… la abejita está arrecha como nunca, quiere llamar a 20 abejorros para que se encarguen de ellas, pero también está clara que su dinero se diluirá en el tiempo. No sabe quien le molesta más… si la abeja reina que no entiende sobre responsabilidades, no quiere siquiera escuchar sobre ellas y está convencida de que puede irse con el tallo en la pata o la que da la cara pero a medias, en pocas palabras, ambas mostraron su verdaderas rayas.

Pasado el tiempo y las rabietas iniciales, la abejita decidió unirse a otras y colocar la queja en el Ministerio... allí descubrieron que se les debe un poquitín más que lo que se les había dicho... ahora sólo hay que esperar que las reinas lleguen con sus abogados a la cita y ver qué pasa... lamentablemente la amistad (¿qué amistad? si yo le debo dinero a un amigo es a él a quien primero le pagaría) seguramente se perderá junto con la miel de esa prometedora colmena...

Y colorín colorado este cuento aún no ha terminado…
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5 comentarios:

Tanos dijo...

Coño chama, tu trabajabas en la misma empresa que yo y no nos habíamos dado cuenta??

Mi cuento no termina asi, pero hay muchas similitudes en el relato..

Afortunadamente, yo me fui antes de que la cerraran la colmena...

Oye Mucha exito en esas reuniones.

Tanos

pelirroja78 dijo...

Guao Eve...eso suena Heavy..co estabas medio perdida, pero bueno pa'lante amiga...un beso y estaras en mis oraciones para que todo te y bien....

Evelyn dijo...

Gracias Tanos y Peli por el apoyo a la abejita!!! Pero esta historia ya es historia, la abejita está en un panal mucho más grande, seguro y legal desde hace tiempo... sólo que hasta ahora la abejita se sintió con fuerzas para dar a conocer su historia...

Peli, ciertamente he estado perdida (mucho trabajo), pero siempre sigo tus gotas de tinte :D... y Tanos, en nuestra área parece ser algo muy común... que suerte que te fuiste antes!!!

El Entrompe dijo...

abejita... yo diria mas crisalida... ahora la evolucion y la transformacion... muy bueno tu relato y me da un gusto q estosea prueba superada... yo por aqui de regreso y con estreno, es decir q ahora me veras mas seguido por tus letras, abrazos...

martis dijo...

Niña que te salió buena la terapia, me he reido (no de la historia sino de la forma cómo la cuentas) recordando las vainas, y me encanta cómo lo llevaste.
Bravo amiga gran aplauso.
Lo bueno es el giro que tomó tu vida y lo que siempre hemos dicho: abeja que juega mal, abeja que hace trampa, las paga toditas con creces. El karma es infalible!!
besos!