Mi trauma con el Niño Jesús…
Luego de unas palabras airadas, empujones y risas irónicas acompañadas de “já, tu no sabes nada, mentiroso!”, yo, una preadolescente de 10 años de edad lo agarré por el brazo y lo arrastré frente a mis padres…
Llegué roja de la rabia y pregunté con voz alta y amenazante: “Papá, Alexander dice que el Niño Jesús no existe y que los regalos lo compran ustedes!!!”
Esperando un regaño de parte de ellos, lo que conseguí fue un absoluto silencio, mi padre se puso rojo como un tomate y mi mamá dejó lo que hacía para verme con unos ojos que nunca olvidaré…
No había nada más que decir… salí corriendo a mi cuarto a llorar cual Magdalena… lo peor fue que mi hermano tenía razón y salió corriendo tras de mi para hablarme del Ratón Pérez… como si la noticia que había recibido minutos antes no hubiese sido suficiente…
Recordé los diciembres anteriores, mis regalos, mi asombro al saber que un pequeño niño podía entregar todos los regalos en el mundo con ayuda de San Nicolás, las cartas “secretas” que escribí, el portarme bien durante el año…
En una oportunidad, en el que recibiríamos la Navidad en casa de mi nona, recuerdo que estábamos como 6 niños en un cuarto y Dayana me despertó porque había bulla afuera… “es él, es él, ya llegó” y nos asomamos…
Lo que vimos fue a un grupo risueño de padres tratando de no hacer ruido metiendo regalos a la sala…
Cuál fue mi razonamiento? El Niño Jesús y San Nicolás estaban apurados y pidieron el favor a los adultos de meter los regalos… SIPI… esa soy yo…
En fin… recuerdo el haber llorado mucho, y durante años he pensado qué hacer con esa tradición y mis hijos… estaba discutiendo este mismo tema con unos amigos y uno de ellos (madre de una niña de 7 años) me dijo: “cómo se le impide a un hijo no mentir después de eso?”
Difícil eh?
El hecho es que todavía tengo mi ilusión infantil… y no quiero que se vaya con los años… en casa de mis padres (cuando paso 24 allí) pongo mi zapato derecho al lado del Nacimiento para que el Niño sepa dónde poner mi regalo y al día siguiente allí está!!!
Cuando no lo paso (como este año) voy a casa de mis padres con la seguridad de que mi mami puso un zapato mío allí y allí estará mi regalo… :D
Así como lo dice Miguel en su blog… quién me dice que el Niño Jesús no existe????
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