Algunos de ustedes sabrán que hace unos meses la
señora que limpiaba en mi casa me dejó… los actualizo:
Encontré a una jovencita. Esta chica durante nuestro primer

encuentro enfatizó que no cocinaba pero que sí comía en la casa donde trabajaba… así que le dije: “
bueno corazón, allí estamos mal, porque nosotros no almorzamos aquí y no voy a cocinarte la noche anterior. Te recomiendo que traigas comida de tu casa”, fin del tema.
La chica limpió ese día sin grandes observaciones, a la semana siguiente yo tenía que dar una conferencia y debía estar a las 8:30 am. La joven me llamó a las 8:22 am para decirme que no podría asistir ese día pues se le había complicado… ¿?
Fue por segunda vez y luego me llamó para avisarme que no volvería… La chica quedó embarazada, es obvio que no puede trabajar, así que me quedé de nuevo sola con la escoba...
Dos semanas después vino una señora… desde las 7:30 am (hora que dijo llegaría) estaba atenta al intercomunicador y nada… de repente suena mi puerta (no el timbre) como si fueran a tumbarla… era ella. Lo primero que me dijo fue: “
Estaba a punto de irme, pues nadie me atendía” (ni siquiera Buenos días).
Luego de
mis disculpas porque el timbre no servía y no lo sabía, se sentó para conversar sobre mis necesidades y las de ella.
“
Mi tarifa es XXXXX, no plancho y como desayuno y almuerzo”. Le dije que justamente necesitaba alguien que planchara y como sólo somos dos personas no creía que fuera muy complicado para ella. Respecto al almuerzo le dije que debía encargarse ella y que el desayuno debía traerlo de su casa.
Cuando yo iba saliendo surgió esta conversación (no omito adornos, fue así):
Ella: A qué hora regresa para que yo pueda irme?
Yo: A qué hora termina usted?
Ella: depende de la hora en que usted regrese
Yo: cuando va a casa de XXXXX a qué hora llega y a qué hora se va?
Ella: a las 8:00 am y me voy después de almorzar, cerca de las 2:00 pm
Yo: así que usted sólo trabaja medio tiempo?
Ella: bueno, puedo irme de acá a las 3:30 pm
Yo: qué le parece si se va cuando termine?
Ella: (me torció los ojos). No hay café?
Yo: si hay
Ella: podría abrirme la cafetera que yo no puedo?
Yo: (hice café, se lo serví, me despedí y me fui)
La señora a la semana siguiente me cambió el día (sin avisarme).
Ya tiene 3 semanas viniendo, en las cuales he debido re-planchar camisas por las noches, lavar la cafetera y la licuadora luego de que se va, poner cosas en su sitio (parece que las mueve y se le olvida dónde estaban).
He notado que no mueve los muebles para limpiar (es decir, limpia sólo por donde pasa la novia) porque no puede hacer fuerza. Ya rompió un vaso y un tomacorriente, me ha
regañado un par de veces porque no encuentra algo, desayuna en mi casa y a la hora del almuerzo aunque yo esté no prepara comida para dos...
En fin, sigo en la búsqueda de una persona que limpie cerca de cómo yo lo hago, que cuide mis cosas como si fueran de ella, que justifique lo que gana (así como me lo exigen en mi trabajo), que sepa planchar, es decir, una simple señora de servicio responsable y honesta… ¿es tan difícil? ¿tendré que pedirla al Niño Jesús, a Santa, al Espíritu de la Navidad y a los Reyes Magos?Tags: Venezuela, limpieza, servicio.